El mieloma afecta a cada uno de forma diferente.

No hay dos pacientes iguales.

¿Qué síntomas tiene el mieloma?

A diferencia de muchos cánceres, el mieloma no existe como una masa o tumor. La mayoría de los síntomas y complicaciones son causados ​​por la acumulación de células plasmáticas anormales en la médula ósea y la presencia de paraproteína en la sangre.

El mieloma afecta a múltiples lugares del cuerpo en los que la médula ósea está activa: dentro de los huesos de la columna vertebral, el cráneo, la pelvis, la caja torácica, los huesos largos de brazos y piernas y las áreas alrededor de los hombros y las caderas.

Los síntomas del mieloma múltiple son similares a los de otras enfermedades, por eso puede suceder que se diagnostique un mieloma después de haber pasado por diferentes pruebas y especialistas médicos.

Además, no todos los pacientes con mieloma tienen síntomas, y es inusual que se den todos juntos en una misma persona.

DAÑO ÓSEO

La pérdida de hueso es la complicación más común del mieloma. Los huesos más afectados son la columna vertebral, la pelvis, la caja torácica, los huesos largos y el cráneo.

El 85% de los pacientes suelen tener algún grado de pérdida ósea.

La pérdida de hueso en pacientes con mieloma se puede tratar con bisfosfonatos o terapia de radiación.

SISTEMA INMUNITARIO DÉBIL

El número de células de mieloma afecta a la producción de células blancas (defensas) de la sangre. Por eso, los pacientes con mieloma son especialmente propensos a la infección.

Además, los anticuerpos producidos por las células de mieloma pueden desplazar a los anticuerpos normales, lo que da como resultado un sistema inmunológico debilitado.

INSUFICIENCIA RENAL

El exceso de componente monoclonal (proteína M) y el calcio en la sangre afecta a los riñones.

La cantidad de orina puede disminuir, y los riñones pueden dejar de funcionar con normalidad.

DOLOR ÓSEO

El dolor óseo está presente en 8 de cada 10 pacientes en el momento del diagnóstico. Consiste en un dolor persistente sobre todo en la espalda.

Es una de las razones más frecuentes por las que se acude inicialmente a la consulta médica.

ANEMIA

Al crecer el número de células de mieloma, también se reduce la cantidad de glóbulos rojos.

Eso puede causar anemia, que está presente en aproximadamente el 60% de los pacientes.

FATIGA

Puede ser debida al mieloma en sí, a una o más de sus complicaciones (por ejemplo, la anemia), o puede ser un efecto secundario del tratamiento.

Los últimos avances en las opciones de tratamiento ayudan a aliviar y, en algunos casos, a prevenir estos síntomas.