El mieloma afecta a cada uno de forma diferente.

No hay dos pacientes iguales.

¿Cuál es el pronóstico del mieloma?

El pronóstico de los pacientes de mieloma múltiple varía en función de su edad, del estadio en la detección de la enfermedad, del estado general del paciente, de la presencia de determinadas alteraciones citogenéticas, de si presentan insuficiencia renal grave y, sobretodo, de si responden al tratamiento.

La investigación está mejorando el pronóstico y la supervivencia de los pacientes con mieloma múltiple.

Gracias a los últimos avances, más de la mitad de los pacientes pueden alcanzar la remisión.
Sin embargo, para muchos, el mieloma puede ser una enfermedad de larga evolución (entre 5-15 años) difícil de curar. Se puede controlar con tratamiento, pero es muy habitual que haya remisiones y recaídas.

En los dos últimos años se ha avanzado hacia la cronicidad de la enfermedad, permitiendo a los pacientes tener largas remisiones y convivir con el mieloma con una buena calidad de vida.

Los nuevos fármacos, el uso de anticuerpos monoclonales y las nuevas combinaciones, así como un mejor conocimiento sobre las causas de la enfermedad harán mejorar aún más el pronóstico del mieloma múltiple.
El empleo de nuevos agentes como bortezomib, lenalinomida o talidomida en los esquemas de tratamiento de primera línea o de rescate ha permitido aumentar considerablemente la duración de las respuestas.

El mieloma es un cáncer incurable pero en vías de curación. El objetivo de la investigación es conseguir supervivencias libres de progresión cada vez más largas.

La recaída en el mieloma (o mieloma recurrente)

Se considera mieloma múltiple en recaída o recurrente cuando el cáncer regresa después del tratamiento o de un periodo de remisión. Aunque esto pueda desanimar y asustar a los pacientes, es algo común a casi todos.

A pesar de los grandes avances logrados en los últimos años, el mieloma múltiple sigue siendo una enfermedad incurable debido a que la mayoría de los pacientes presentan episodios de recaída.

Es probable que la mayoría de los pacientes con mieloma múltiple recaigan después de un periodo de remisión.

Puede que sea un momento de frustración y angustia para los pacientes y familiares. Hablar con otros pacientes que hayan pasado por la misma situación podría ayudarte.

No existe un tratamiento estándar para el mieloma en recaída. Es necesario considerar diversos factores individuales relacionados con el tipo de tratamiento previo, duración de respuesta, edad del paciente, tipo de recaída…

La remisión completa del mieloma múltiple

Para averiguar cómo responde un paciente a su tratamiento se realizan diversas pruebas de manera regular. Las pruebas pueden variar, pero generalmente incluyen análisis de orina y sangre, entre una y dos aspiraciones de médula al año y rayos X.

Los signos que indican que el mieloma está en remisión son: la no detección del componente monoclonal en suero y orina determinada por inmunofijación y mantenida un mínimo de 6 semanas, desaparición de plasmocitomas, la presencia de menos de un 5% de células plasmáticas en médula ósea y el tamaño de las células osteolíticas.
La remisión completa estricta (RCS) es una forma aún más profunda de remisión, con la adición de la evaluación de las cadenas ligeras libres en suero y el estudio inmunohistoquímico de la médula ósea.

Después del trasplante, casi el 60% de los pacientes con mieloma alcanzan la remisión completa.

¿Qué es el mieloma refractario?

Se trata del mieloma que no es sensible a la terapia. Se considera que el cáncer no presenta respuesta valorable al tratamiento. Puede ser de dos tipos:

1

Mieloma recidivante o refractario

Es aquel que alcanzó una respuesta en el tratamiento inicial, pero no responde igual al de después de la recaída.

2

Mieloma primariamente refractario

Es aquel que en ningún momento tuvo una respuesta, ni siquiera menor.

Afortunadamente, hay muchas opciones de tratamiento para los pacientes con mieloma refractario.

El tratamiento para los pacientes con mieloma refractario suele incluir un medicamento diferente añadido a su régimen de tratamiento, o una combinación distinta de medicamentos.

Se recomienda que los pacientes con mieloma refractario busquen una segunda opinión antes de comenzar un nuevo régimen de tratamiento.

La esperanza de vida de los pacientes con mieloma múltiple

Las tasa de supervivencia se basa en los resultados previos de un gran número de personas que tuvieron la enfermedad; sin embargo, no se pueden predecir con exactitud lo que sucederá en cada caso particular.

El diagnóstico precoz impacta positivamente no sólo en la calidad de la respuesta al tratamiento , también en la supervivencia del paciente.

La esperanza de vida de pacientes con mieloma múltiple varía en función de diferentes factores, como la edad, el estado de salud general, el tratamiento que recibió y cómo se está respondiendo al tratamiento.

Hace diez años los recursos para el tratamiento de esta enfermedad eran muy limitados y la perspectiva de supervivencia media en los enfermos mayores no llegaban a los 30 meses, y a los 40-45 meses en los jóvenes trasplantados. Actualmente estos datos se han mejorado.

En los últimos años, la esperanza de vida de los pacientes con mieloma múltiple se ha duplicado.

¿Qué es la enfermedad mínima residual (EMR)?

La enfermedad mínima residual (EMR) consiste en detectar el número de células de mieloma múltiple restantes después del tratamiento. La terapia a menudo mata a la gran mayoría de las células de mieloma, pero algunas pueden sobrevivir y con el tiempo pueden llegar a crecer y dividirse, y causar la recaída.

Las pruebas de Enfermedad Mínima Residual permiten la detección de una sola célula de mieloma entre un millón de células.

Ser capaz de determinar el número de células mielomatosas que siguen estando presentes, permitirá que tu hematólogo pueda determinar con eficacia el funcionamiento de un tratamiento. Son técnicas muy sensibles para detectar células del mieloma, y datos recientes han demostrado que los pacientes que alcanzan una respuesta profunda a la terapia sin EMR detectable (índice de la EMR-negativo) tienen mayores tasas de supervivencia.

Se espera que los conocimientos obtenidos de la medición de la EMR informará qué tratamientos usar, cuánto tiempo serán eficaces y cuándo comenzar con otros tipos de tratamiento.

¿Cómo se mide la EMR?

La medición de la EMR es una nueva y prometedora área de investigación. Existen dos métodos difernetes para medirla: citometría de flujo y secuenciación molecular (se pueden realizar en aspirados de médula ósea).

La medición de esas células restantes puede ayudar a los investigadores a encontrar la forma de curar el mieloma múltiple.

Aunque es un gran avance, todavía se están perfeccionando los métodos utilizados para medirla.

Lo más importante es asegurar que todos los laboratorios que los realizan, aplican la misma metodología, de manera que puedan compararse pruebas de diferentes laboratorios..

En segundo lugar, el análisis e interpretación de las mediciones de ERM pueden variar entre los laboratorios.

Es necesario establecer unos criterios de respuesta uniformes y definiciones del índice de la EMR-negativo, que consigan estandarizar la medición de EMR.