El GRUPO ESPAÑOL DE MIELOMA (GEM) y PETHEMA diseñan el mayor ensayo clínico del MIELOMA MÚLTIPLE.

Cemmp-Blog-El GRUPO ESPAÑOL DE MIELOMA (GEM) y PETHEMA diseñan el mayor ensayo clínico del MIELOMA MÚLTIPLE copia

“Las perspectivas en mieloma hoy son buenas, pero es una enfermedad a la que nunca debemos perder la cara”

Juan José Lahuerta es uno de los coordinadores del Grupo Español de Mieloma (GEM-Pethema), donde se han gestado algunos de los esquemas terapéuticos más eficaces para este cáncer.

El Grupo Español de Mieloma (GEM) de Pethema (Programa Español de Tratamientos en Hematología) habla hoy en esta entrevista con la voz de Juan José Lahuerta. El hematólogo es coordinador del grupo, junto a Jesús San Miguel, María Victoria Mateos y Joan Bladé. En algún congreso internacional se les llamó el dream team del mieloma, y no es para menos, al observar los avances aportados en el tratamiento del cáncer hematológico por este grupo cooperativo de investigación académica.

Pero Lahuerta, también secretario ejecutivo de la Fundación Pethema, tiene los pies en el suelo después de muchos años de tratar pacientes y sabe que es peligroso creerse más listo que el cáncer. Advierte de que nunca hay que confiarse con esta enfermedad, si bien deja espacio para el optimismo al repasar algunas de las estrategias terapéuticas que parecen acercar la curación del mieloma múltiple.


PREGUNTA. El mieloma múltiple ha llevado colgado el sambenito de incurable, sin embargo, en los últimos años se están produciendo importantes avances que lo desmienten. ¿Cuál es su perspectiva sobre el pronóstico actual?

RESPUESTA. Hoy se puede hacer una valoración muy esperanzadora, porque después de tantos años de trabajo tenemos unos resultados que multiplican casi por 10 a los que teníamos cuando empezamos a trabajar en esta enfermedad. El problema de la palabra curación es que para constatarlo necesitamos 20 años de observación. Pero es cierto que los enfermos que recaen tardíamente tienen unas expectativas que en algunos casos pueden ser iguales o incluso mejores que las que tuvieron al recibir los primeros tratamientos en el diagnóstico; gracias a que hay nuevos recursos terapéuticos. Así que, en general, la perspectiva es bastante buena. Pero el mieloma es una enfermedad tan dura, que no hay que perderle la cara nunca: cuando uno empieza a hablar en términos de lo listos que somos o cuánto hemos conseguido, aparece el enfermo que te baja de la peana en cinco minutos.


P. Es verdad que en el mieloma la recaída llega antes o después, ¿cómo se enfrenta ese momento?

R. No es un fenómeno igual en todos los enfermos. No es lo mismo un fracaso inicial, con una refractariedad primaria, que recaer a los 3, 6 ó 9 años. Cuanto más tarde se produce, más eficaz es el tratamiento de rescate. Y se da la circunstancia de que si ocurre cuando ha pasado bastante tiempo, el tratamiento en la recaída en algunos casos es más eficaz que al diagnóstico, simplemente porque hay nuevas líneas terapéuticas disponibles. Por eso, el panorama es tremendamente variable y algunas recaídas pueden ser incluso esperanzadoras. Otras, sin embargo, son terribles y los tratamientos de rescate aquí tienen una eficacia limitada. Pero ahora con las nuevas líneas de tratamiento como las células CAR-T y los anticuerpos biespecíficos, la situación está cambiando. Todo esto hay que decirlo siempre con mucha cautela. Cuando nosotros empezamos a trabajar, la mediana de supervivencia libre de progresión en el mieloma estaba entre los 15 y 20 meses. Y ahí las recaídas eran del 98%.



«El panorama terapéutico actual es tremendamente variable y algunas recaídas pueden ser incluso esperanzadoras»


P. Una labor investigadora que era por amor al arte, al margen del trabajo asistencial.
R. Era y es [ríe]. Se da por hecho que forma parte de la labor de los médicos hospitalarios en este caso, y ya no digo de los que estamos en el board del GEM. Pero como le decía, aquello fue una sorpresa: nos entendíamos, teníamos ideas y seguimos adelante. Hasta que llegó el momento de acometer un ensayo clínico. Y eso es otra cosa. Está rodeado de requerimientos técnicos, legales y logísticos; el dinero es fundamental y no precisamente para los investigadores: un ensayo clínico en fase III medianamente potente puede llegar a costar hoy entre seis y siete millones de euros. La Fundación Pethema nació con el único propósito de dar soporte a los grupos cooperativos y permitir que se pudieran desarrollar ensayos clínicos de alta cualificación. La complejidad es enorme; no se podría hacer si no contáramos con el personal de la Fundación Pethema echando una mano al Grupo de Mieloma, y ahora también al Grupo de Leucemia Mieloide Aguda y al de Leucemia Linfoblástica. Gracias a eso podemos llevar a cabo ensayos con la calidad que requiere la autorización de la Agencia Española del Medicamento, compatible con los estándares europeos y de la FDA. Son muchos los factores que tener en cuenta: no ya los medicamentos, sino la logística de suministro, a veces con transportes en frío, y también los estudios biológicos asociados, sin los cuales no habría ningún avance, porque la progresión clínica depende del conocimiento biológico. Y en ese terreno desde el primer día tenemos tres laboratorios de referencia de altísima calidad, capaces de hacer estudios moleculares, de citometría de flujo en alta definición, de proteínas. Es todo un mundo que antes era inimaginable que pudiéramos manejarlo. Nos ha costado 20 años llegar a donde estamos.



“Hoy en España se trata el mieloma igual en un hospital terciario que en el de una pequeña ciudad”



P. Entre otros ensayos, ahora tienen entre manos un estudio con el que están alcanzando muy buenos resultados, ¿puede avanzar algunos datos?
R. Estamos trabajando en este momento con el doctor San Miguel, la doctora Mateos y el doctor Bladé en un ensayo clínico que ha dado como resultado una supervivencia libre de progresión nunca antes alcanzada en el mieloma, con una mediana de seguimiento de más de 9 años. La supervivencia libre de progresión a los nueve años es del 41%. En la historia del mieloma no hay datos mejores. A los nueve años están vivos el 66% de los pacientes. Eso significa casi con total certeza que hay enfermos que están curados, pero certificarlo necesitaríamos una perspectiva de 20 años. Incluso los pacientes que recaen de forma muy tardía, después de la mediana, tienen más posibilidades de curación que en el momento del diagnóstico, porque pueden acceder a nuevos esquemas y nuevos fármacos. Así que esa recaída en algunos casos puede ser una esperanza.

P. ¿Con qué régimen de tratamiento se consiguen estos resultados?
R. Aplicamos el esquema VRD (lenalidomida, bortezomib y dexametasona) intensificado antes y después del trasplante autólogo. También tenemos otro ensayo clínico en fase III, GEM21menos65, dirigido a pacientes con mieloma de reciente diagnóstico con 65 años o menos que son candidatos a trasplante de progenitores hematopoyéticos. Lo comenzamos el pasado noviembre y cuenta con un apoyo muy importante de la Asociación Española contra el Cáncer; periódicamente publica una convocatoria libre a la que acudimos y en la que conseguimos un millón de euros.



«Estoy convencido de que en el ensayo GEM21menos65 estará presente la curación»




P. ¿Cuál es la propuesta de ese estudio?
R. Es tremendamente innovadora; el ensayo GEM21menos65 tiene tres ramas terapéuticas: la rama A está casi ya consolidada en este momento, pues es la combinación de VRD más el anticuerpo monoclonal isatuximab. Hemos intensificado el tratamiento de forma que funciona como un brazo control muy potente. La rama B es un alarde de imaginación bien fundamentada. Es una combinación de tratamiento intenso, con trasplante y VRD extendido, esperamos lograr resultados de altísima calidad, capaces de competir con los nuevos fármacos, y puesto que son fármacos en los que ha expirado la patente, permitiría contar con una pauta de tratamiento que pueda llegar a los países donde no hay una sanidad como la que nuestra. En ese brazo introducimos una detección ultratemprana de la recaída y rescate precoz, que se efectúa antes de alcanzar los criterios de progresión de los estándares internacionales. Y la tercera línea consiste en una combinación de bortezomib, isatuximab y dexametasona  con un nuevo inmunomodulador, la iberdomida, que usamos de forma innovadora en primera línea. Hay datos muy interesantes en fase II y yo creo que las tres ramas van a dar un resultado impresionante. Ya veremos quién gana. Probablemente ganará la ciencia y lo que aprendamos en una de las ramas podremos aplicarlo a la otra y seguir avanzando hasta la curación. Estoy convencido de que en este ensayo estará presente la curación.

R. Recientemente, también ha irrumpido la terapia celular en la enfermedad hematológica maligna. Los tratamientos con CAR-T, de la industria y académicos, están alcanzando resultados muy positivos en paciente altamente tratados. ¿Qué esperan de esas terapias avanzadas?

R. Hace falta tiempo. Le pongo el ejemplo la lenalidomida: empezamos a tenerla en cuenta en el año 2006. La pudimos incluir en el ensayo GEM12, como indica su nombre, 6 años después, y hemos obtenido los resultados finales 18 años desde que la tuvimos en cuenta. Pues a las CAR-T les ocurre algo similar, con el agravante de que al ser una terapia carísima, una aplicación sistemática en primera línea es complicada. Dicho lo cual, las CAR-T tienen resultados en cuarta línea, en pacientes multirrefractarios, excelentes, dentro de lo que cabe, y se están empezando a valorar en primera línea de rescate. Para nosotros es un planteamiento de trabajo absolutamente prioritario. Tenemos ya ensayos con anticuerpos biespecíficos y alguno proyectado con la terapia CAR-T.



“La investigación académica es la única capaz de producir avances en los que la economía no tenga ningún valor”




P. Se trasluce de sus respuestas, pero, por concretar, ¿por qué es tan importante la investigación académica en España y en concreto en el mieloma múltiple?
R. Por la independencia. La industria farmacéutica invierte muchísimo dinero en investigación, pero tiende a hacerlo a su favor. El grupo académico puede recibir los medicamentos de la industria y cierto apoyo económico, pero no hay ataduras ni en el diseño ni en el desarrollo de los ensayos. La investigación académica es la que acaba estableciendo la validez de los resultados de otros ensayos clínicos y es la única capaz de producir avances en los que la economía no tenga ningún valor.


Diario Médico | Sonia Moreno | Madrid




Tratamiento-En-El-Mieloma-Multiple-Quiescente-De-Alto-Riesgo-3-Doctores-Cemmp
El Grupo Español De Mieloma (Gem) Y Pethema Diseñan El Mayor Ensayo Clínico Del Mieloma Múltiple. | Gem | 2023

Comparte este artículo

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Linkdin
Compartir en WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

doce − 8 =

CEMMP_Logotipo_cuadrado-m sola- 2022
Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mantener la sesión, ofrecerle una mejor experiencia de usuario y obtener datos estadísticos de navegación de los usuarios. Si continúas navegando aceptas su uso. Política de cookies