El mieloma afecta a cada uno de forma diferente.

No hay dos pacientes iguales.

Conoce el mieloma

El mieloma múltiple es un cáncer de la médula ósea que, por ahora, no tiene cura, pero sí un tratamiento que permite tener largos períodos de remisión.

1%

Su incidencia es de un 1% mundial y forma parte de las denominadas enfermedades raras.

12.000

En España hay alrededor de 12.000 pacientes con mieloma.

+65

Suele aparecer en edades superiores a los 65 años, aunque también en personas de menor edad.

2.000

En España se diagnostican cada año 2.000 nuevos casos de mieloma múltiple.

Los últimos avances en el tratamiento del mieloma múltiple han hecho posible que los pacientes puedan convivir con la enfermedad y mantener una buena calidad de vida.

¿Qué es el mieloma?

El mieloma múltiple es un cáncer que aparece en las células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco que se produce en la médula ósea. La médula ósea es el material esponjoso que se encuentra en el centro de los huesos más grandes del cuerpo, y además es donde se producen todas las células sanguíneas.

Las células plasmáticas forman parte de tu sistema inmunológico. En condiciones normales, esas células plasmáticas producen anticuerpos (inmunoglobulina) que ayudan a luchar contra cualquier infección.

En el mieloma, las células plasmáticas se vuelven anormales, se multiplican sin control y liberan solo un tipo de anticuerpo conocido como paraproteína (proteína M), que no tiene ninguna función útil.

Esa paraproteína no ofrece ningún beneficio para el cuerpo, y como la cantidad producida va en aumento, no deja espacio al resto de las inmunoglobulinas, que disminuyen en número, y no son capaces de ejercer debidamente su aspecto defensivo ante las infecciones. Por eso, el sistema inmunológico se debilita.

El mieloma es un cáncer recurrente y remitente: hay periodos en los que tiene síntomas visibles y necesita tratamiento, seguidos de períodos de remisión (sin síntomas) y no requiere tratamiento.

El mieloma múltiple se produce normalmente en la médula ósea. La mayor actividad medular se concentra en la columna vertebral, cráneo, huesos de la pelvis, costillas y la zona de los hombros y las caderas.

Los grupos de células de mieloma producen otras células en la médula ósea que eliminan la parte sólida del hueso y causan lesiones osteolíticas (o puntos blandos en el hueso) lo que provoca que el paciente de mieloma tenga unos huesos debilitados y aumente el riesgo de fracturas.

Aunque es algo bastante común, las lesiones osteolíticas u otros signos de pérdida ósea no se producen en todos los pacientes con mieloma.

¿Qué tipo de cáncer es el mieloma?

A diferencia de la mayoría de los cánceres, el mieloma múltiple no presenta masa tumoral (también llamada neoplasia).

La neoplasia es el nombre dado a las enfermedades en las que hay células anormales que se multiplican sin control y pueden invadir los tejidos cercanos.

El mieloma múltiple es un tipo de neoplasia maligna en el que las células plasmáticas anormales crecen formando un tumor (no es un tumor sólido) e invaden la médula ósea.

El mieloma múltiple es un tipo de neoplasia de células plasmáticas.

Tipos de neoplasia de células plasmáticas.

Hay varios tipos de neoplasias de células plasmáticas, todas relacionadas con el exceso de proteína M (monoclonal).

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Mieloma múltiple

Normalmente las células plasmáticas producen anticuerpos (inmunoglobulina) que combaten las infecciones. Sin embargo, las células del mieloma reproducen siempre la misma inmunoglobulina (se replican a si mismas de forma descontrolada).

Ese anticuerpo liberado en exceso (proteína M) va creciendo y no deja espacio al resto de inmunoglobulinas, que van disminuyendo y no pueden ejercer debidamente su labor defensiva ante las infecciones. Por eso, el sistema inmunológico está debilitado o inmunodeprimido.

Los últimos avances en el tratamiento del mieloma múltiple han hecho posible que los pacientes puedan convivir con la enfermedad y mantener una buena calidad de vida.

Aunque el proceso no se entiende completamente, parece que la inmunoglobulina producida por las células plasmáticas normales se descompone más rápidamente en pacientes con mieloma múltiple que en individuos sanos.

Cuando la sangre o la orina se procesan en el laboratorio con una prueba llamada electroforesis, esta proteína M se muestra como un “pico” en el gráfico de resultados.

El riesgo de progresión de GMSI a mieloma es del 1% cada año.

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Gammapatía Monoclonal de Significado Incierto (GMSI)

Es una neoplasia de células plasmáticas benigna. No se trata de cáncer, sino de un trastorno que consiste en la presencia excesiva de proteína monoclonal (proteína M) pero en un nivel demasiado bajo como para ser considerado mieloma (menos del 10% en medula ósea).

En la GMSI, las células plasmáticas no han formado un tumor o lesiones múltiples, no produce síntomas, y no se cumplen criterios para el diagnóstico de mieloma.

Todos los pacientes de mieloma tienen GMSI antes de evolucionar a mieloma activo, pero no necesariamente ocurre lo mismo a la inversa. Solo el 20 % de las personas diagnosticadas de GMSI desarrollan un mieloma.

Como la GMSI no daños en el cuerpo, no necesita tratamiento. Sin embargo, la GMSI puede progresar a mieloma múltiple u otra enfermedad maligna de células plasmáticas (linfoma, amiloidosis…) y está asociada con otras enfermedades como osteoporosis, trombosis venosa y neuropatía periférica.

Para asegurar que el diagnóstico es correcto y que no ha evolucionado, es necesario hacer un seguimiento regular. Con el tiempo, si el nivel de proteína monoclonal permanece estable y no hay más cambios en el estado de salud, se puede ampliar el tiempo entre las consultas al hematólogo.

El riesgo de progresión de GMSI a mieloma es del 1% cada año.

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Plasmocitoma solitario de hueso

Es una enfermedad de células plasmáticas caracterizada por la formación de un tumor único en el hueso. El tumor, también llamado plasmocitoma, aparece cuando las células plasmáticas que se originan en la médula ósea se acumulan en la superficie interna del hueso.

Estas células plasmáticas malignas no suelen estar presentes en la médula ósea propiamente dicha ni en los tejidos blandos que rodean el hueso.

Un paciente es diagnosticado con plasmocitoma solitario de hueso cuando una biopsia revela un tumor único dentro del hueso, compuesto por células plasmáticas anormales.

Es importante confirmar que no hay ningún otro tumor de células plasmáticas anormales en otro lugar además del identificado inicialmente. Además, los análisis de sangre deben demostrar ausencia de todas las alteraciones relacionadas con el mieloma múltiple, como anemia, niveles de calcio elevados en sangre y disfunción renal, en pacientes con plasmocitoma solitario de hueso.

El plasmocitoma solitario de hueso se convierte a menudo en mieloma múltiple.

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Plasmocitoma solitario de hueso

Es una neoplasia de células plasmáticas localizada en tejidos blandos fuera de la médula ósea. Se presenta con mayor frecuencia en la garganta, las amígdalas o los senos paranasales.

Clínicamente se puede manifestar como una masa nasal, aumento de volumen y dolor facial, obstrucción de la vía aérea, epistaxis, rinorrea, proptosis, disfagia o disfonía.

Algunos pacientes con mieloma múltiple pueden presentar también plasmocitoma extramedular, pero no es habitual que el plasmocitoma se convierta en mieloma múltiple.

Conseguir diferenciar el plasmocitoma extramedular del óseo solitario y del mieloma múltiple es fundamental para el tratamiento y supervivencia del paciente.